INTRODUCCIÓN CERÁMICA

  • El dibujo arqueológico es una técnica documental complementaria de la Arqueología que ha venido experimentando su desarrollo a la par que la disciplina. Por ello, desde sus inicios ha existido una evolución en los métodos, técnicas e incluso en los objetivos, ligados por un lado a los avances tecnológicos y a los fines y metodología de la investigación arqueológica por otro. Así pues, el dibujo arqueológico emerge como un sistema de documentación insustituible, incluso por la fotografía o las reconstrucciones tridimensionales, pues constituye una descripción analítica del objeto mientras que la fotografía da una visión real (textura, color, etc) pero, como es obvio, no puede ofrecer determinados aspectos fundamentales.
  • Con el dibujo se pretende reproducir de la forma más realista posible los diferentes parámetros que definen y caracterizan a las piezas: morfología, tipología y tecnología. Por ello es de capital importancia la posición del dibujante en la interpretación del objeto, siendo recomendable, en consecuencia, que conozca el material sobre el que actúa, acerca de las técnicas de fabricación, materia prima, aspectos tipo-morfológicos, ámbito cultural, cronología, así como el contexto en el que han aparecido los objetos. No es lo mismo encontrar un fragmento cerámico con restos de espatulado en prospección que en un nivel intacto excavado; en el primer caso probablemente cubriría toda la superficie de las paredes, lo que se reflejará en la representación gráfica.
  • Existe una necesidad de normalizar las convenciones para la presentación final que se vienen utilizando para el dibujo de los distintos tipos de materiales, lo que viene derivado de la gran cantidad de efectivos que son recuperados tras los trabajos de campo (prospección o excavación) y la gran diversidad en los modos de representación gráfica de este tipo de material según se observa en las diferentes publicaciones. Todo ello con el fin de unificar criterios, facilitando por consiguiente la interpretación adecuada del objeto que es uno de los principales objetivos del dibujo arqueológico.
  • La informática aplicada a las distintas fases del dibujo arqueológico. Con el sistema tradicional del dibujo arqueológico se llevan a cabo distintas fases de trabajo, algunas de las cuales, la primera, todavía son imprescindibles: el dibujo a lápiz, el dibujo a tinta, montaje de láminas manual, colocación de escalas y numeración de los objetos. Con la aplicación de las nuevas tecnologías se pueden sustituir alguna de estas fases, para lo cual se propone:
    • dibujo a lápiz,
    • digitalización con un programa vectorial (Corel o Freehand o Autocad por ejemplo),
    • importación de imágenes previamente tratadas con PhotoShop, montaje de láminas,
    • creación de tramas, sombreados, secciones, numeraciones en el programa elegido.
En definitiva, las nuevas técnicas deben lograr agilizar el trabajo manual aunque sin perder información. Podríamos decir que debería ser fiel al sistema de representación gráfica del sistema tradicional. Sin embargo, hoy por hoy, el dibujo de la industria lítica, ósea, metálica…. tiende a ser manual porque se rentabiliza mucho más el tiempo; únicamente se digitaliza y se presentan las láminas en un programa de tratamiento de la imagen.

En el siguiente vídeo podéis ver qué se puede hacer a partir de un pequeño fragmento de vasija: se puede reconstruir virtualmente y a partir de ahí hacer determinados cálculos, como por ejemplo su capacidad, peso... y en consecuencia descartar posibles usos....
http://www.youtube.com/watch?v=_yyBxydcawI

Y en la siguiente imagen podéis ver cómo a partir de una mínima parte conservada de la vasija no ha impedido saber cómo fue realmente, para lo cual hace falta conocer muy bien la cronología y tipología de este tipo de cazuelas calcolítcas.



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